año 2005
...how wonderful life is, now you're in the world. (y no estabas)
año 2006
madrid deshabitado como mi colchón. mis ganas de vida ahora después de unas horas en la calle se multiplican por mil. es inevitable buscar eso que nunca vas a encontrar, eso que crees que necesitas, pero que ni siquiera existe. soñando estar bajo tu ropa. a mi derecha tengo la carta que hace un par de días alguien me escribió. no merece mucho la pena pero voy a contestarle. aún seguimos vivos, o eso dice la canción. para mi hay momentos a veces demasiado grandes en los que la vida se para, no sé si la de los demás también, pero mi vida se queda totalmente quieta, sólo mira, apenas escucha, y la cabeza va mirando hacia abajo y ensimismándose cada vez más. me gustaría que los días fueran lluviosos, pero que no hiciera demasiado frío. ponerme mi chaleco verde y salir a la calle para coger el autobús y tomarme un café contigo, llegar con el pelo mojado y el cigarrillo igual. hablar y hablar hasta no ser conscientes de que estamos el uno al lado del otro. no se escondía el mar tras sus ojos verdes. necesito que me miren como él. de la misma manera. que me toquen tímidamente en lugares donde nunca nadie piensa tocar. tal vez si tuviera más tiempo, si no estuviera tan limitada, me quedaría dormida en el sofá del sótano, echada en tu hombro. te tocaría el pelo y sería diferente a los anteriores. clava hoy tus raíces en mi. nunca pensé que pudiera llegar a quererte tanto. que nada más verte podría predecir algo que se ha hecho realidad. hay veces que tengo suerte y acierto en la cara de bondad de algunas personas. eso me gusta. puede servir para comprar un par de litros de cerveza. siempre que salgo a la calle te echo de menos, aunque sea un momento, siempre te necesito al lado, para abrazarte, o darte un beso, o decirte que te quiero mucho. tengo tanto miedo de que pase algo. de que se rompa lo que aún tiene que crecer mucho más. por eso te pido perdón incluso por todo lo que no te he hecho, aunque suene tan ridículo. necesito un café contigo a la semana. o invitarte a un cigarrillo. yo también dije esas mentiras, hoy no me pidas que las repita. la noche es siempre triste y se hace tarde, mientras las palabras no dejan de volar por la habitación. podría llover mañana.
año 2007
donde yo estoy no queda nada. la puerta está siempre abierta, pero nadie entra; a lo sumo alguien se asoma, y sigue caminando. / puedo ofrecerte mis miedos, pero sólo si los transformas en certezas; no quiero que plantes en mi nada que luego vayas a dejar secar. eso ya me lo conozco. / no es fácil sentir que sea verdad, pero si lo conseguimos prometo darte lo que queda de mi corazón, encogido y mil veces vomitado. si lo conseguimos no podrás soltarme la mano, al menos hasta que la otra no esté también agarrada a algo. / y no es culpa mía tener que escribir esto, ni tener que esperar doce horas al día a que aparezcas. sólo que aquí hace tiempo ya que nadie entra; la puerta abierta en la desordenada habitación.
año 2008
sigo esperando (te)
jueves, 13 de noviembre de 2008
sábado, 8 de noviembre de 2008
Pulse para bajar
Si el mundo dice: “Esto es lo que hay”, hay un nosotros que responde: “No puede ser sólo eso”.
(Marina Garcés)
Pulse para bajar si quiere
despegarse la mierda de la mente
obviar todo lo inevitable
que ocurre cuando sus pies
se posan en el suelo
Pulse para bajar si ansia
cambiar lo que no le gusta
de todo lo que contempla
fuera y dentro de su vida
Pulse para bajar si desea
girar hacia el otro lado
que está más bien oscuro
y que sin embargo será mejor
que el lado en que se encuenra
Pulse para bajar si le gustaría
pintar de otro color las paredes
quitarle cinco pisos a los edificios
desmantelar las aceras y plantar
unos cuantos árboles grandes
Pulse para bajar si le cansa
el paso lento de los días iguales
la vida misma tan gastada
que no se puede exprimir más
Pulse para bajar si imagina
que hay algo más que esto
que no puede ser verdad
todo lo que está y no está
Pulse para bajar si quiere
irse tan lejos que no puede
alcanzar a ver qué habrá
en ese lugar que existe
sólo porque tú lo crees
(Marina Garcés)
Pulse para bajar si quiere
despegarse la mierda de la mente
obviar todo lo inevitable
que ocurre cuando sus pies
se posan en el suelo
Pulse para bajar si ansia
cambiar lo que no le gusta
de todo lo que contempla
fuera y dentro de su vida
Pulse para bajar si desea
girar hacia el otro lado
que está más bien oscuro
y que sin embargo será mejor
que el lado en que se encuenra
Pulse para bajar si le gustaría
pintar de otro color las paredes
quitarle cinco pisos a los edificios
desmantelar las aceras y plantar
unos cuantos árboles grandes
Pulse para bajar si le cansa
el paso lento de los días iguales
la vida misma tan gastada
que no se puede exprimir más
Pulse para bajar si imagina
que hay algo más que esto
que no puede ser verdad
todo lo que está y no está
Pulse para bajar si quiere
irse tan lejos que no puede
alcanzar a ver qué habrá
en ese lugar que existe
sólo porque tú lo crees
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