jueves, 22 de enero de 2009

El misterio del que te rodeas

Aunque van creciendo las espinas, sigo haciendo juegos malabares
Doctor Deseo

Noche primera, Valente, obras completas de Cortázar en una estantería sobre la cama baja. Ausencias intangibles y olvidadas, ausencias que no dañan. Sólo existía lo palpable, el deseo, unos pies fríos bajo el edredón. Una hermosa combinación de tactos y emociones entrelazadas a la perfección.

Nubes blancas, evasión, mi cuerpo se mueve entre las notas de una canción electropop, entre los versos de un poema de Belli. Un viaje celestial que sólo yo siento, imágenes ya no fantasmales en mi cabeza, sueños que se superponen unos a otros en mis trayectos cotidianos, en mis noches de ventana abierta.

Búsqueda incansable e infructuosa. Tu cuerpo ausente se expande en otros desconocidos, y en realidad, la coincidencia es irreal. Pero mi mirada continúa atravesándolo todo, intentando llegar a donde estás. No lo consigo. Y el ruido de una moto detrás mía hace que mi corazón se vista de gala. Atributos innecesarios. Por si apareces.

Entrada lenta y consciente en terreno desconocido. Transgresión y erotismo de la mano, como nunca antes. Palabras casi antónimas que se mezclan en mi cabeza: hay fuerza, hay seguridad, pero también hay miedo. Tu rostro se deforma de a poco y me asusto. Conspiraciones. Dejo de saber dónde estoy.

Esperanza justa y difusa. La fuiste aspirando sin que nos diéramos cuenta, y ahora me sorprendo por no tratar de pedirte más de lo que puedes darme. ¿Qué puedes darme? Yo te doy todo lo mío, porque quiero dártelo. En la entrega mi corazón brilla, se crece. Yo te doy la desnudez y las palabras, que son todo lo que tengo.

Principios, condiciones... una manera de aferrarse a la feminidad, de permanecer siempre en un mismo lugar también distinto. En mi transparencia hay también firmeza. Quizá tú no lo sepas. Pero cuando tú aspiras a poseerme es porque me necesitas de verdad. Tú me posees, yo te sigo. Y en realidad yo te poseo, tú me sigues. Y sin embargo el misterio.

lunes, 19 de enero de 2009

(...)
Y cómo yace tu cuerpo anclado sobre el mío
Suave
Y cómo explicarlo con palabras si prefiero sentirlo.

domingo, 18 de enero de 2009

me pasea los dedos por la piel y me dibuja en el espacio, en vilo, hasta que el beso se posa curvo y recurrente

Julio Cortázar



Escucho a Ella Fitzgerald, aquella mujer que decías tenía una de las voces más bonitas del mundo. Coincido contigo, como en tantas otras cosas hermosamente incontables. Ahora mismo viajo a través de nubes blancas en un espacio-tiempo que parece completamente irreal por el éxtasis que me provoca. Ya sólo soy un corazón grande y rojo, rojísimo, que palpita esperando un reencuentro. Toco tu boca....y todo recupera mágica e inesperadamente el sentido. Siento la dureza y la delicadeza de tus labios infinitos que me atrapan en una espiral. Y qué torpeza la nuestra al imaginar que seríamos capaces de estar enfrente sin tocarnos siquiera con un dedo. Para qué desterrar un deseo inevitable que persiste más allá de estúpidas negaciones, tú y yo somos la más pura transgresión cuando nos rozamos. Somos el equívoco consciente y persistente, la inexorabilidad de unas ganas tantas veces contenidas, la asimetría y la afinidad en un mismo espacio. Ya no deseo otra realidad que una cama contigo bajo el edredón, ese ir y venir de tu tacto y el mío en unos cuerpos extrañamente reconocibles que son los nuestros. Ya no quiero más ausencia, quiero que nos acerquemos y me cojas, besarte hasta que tu lengua sea mi lengua, tu saliva la mía para siempre. Enredarme contigo pensando que podría ser completamente cierto que no hubiera entonces nada más que eso, un nosotros temblando como una luna en el agua. Nosotros y nada más, sin relojes que marquen un adiós impreciso e injusto, de noche y de día. Contigo hasta que dure este probable efímero siempre.

jueves, 8 de enero de 2009

oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre
Julio Cortázar

compartimos sólo un desastre lento
Rosario Castellanos


sé que no se llama amor esto que me recorre
aunque podría ser una manía eso de catalogar
no sólo las cosas sino también los sentimientos
pero en la etiqueta se siente uno no más cómodo
sino menos solo y con una palabra que dice la emoción

emoción que persigue dentro y fuera de horario
obsesión palabra grande que me acompaña
como si esto fuera completamente nuevo o
algo nunca jamás planteado en todos los días
que llevo recorriendo paso a paso la vida

creo que lo que pasa no es tan complejo
la realidad ha llegado como un monstruo grande
que guarda bajo sus pies todo lo demás
es decir los sueños las fantasías los escondites
ha llegado y está justo enfrente mía mirando

yo tan pequeña no alcanzo a comprender
que es ella quien me andaba persiguiendo
intentando de todas las formas posibles
que sucumbiera al poder que ella sustenta
que sucumbiera a todo lo palpable

sucumbir al tacto cuando te despeino
sucumbir al tacto cuando me das tu mano
sucumbir al deseo cuando te pido un beso
sucumbir al deseo cuando me lo concedes
sucumbir a tu cuerpo y al mío

al juego que comenzaste y continúo
a tu cama blanca que me espera a tu puerta
que se abrirá para que yo pase a tus manos
que recorrerán todos mis secretos al fantasma
que fuiste y que hoy para siempre dejarás de ser

despojarme de la ropa y de los miedos
dejar todos mis sueños en un rincón oscuro
entregarme hasta que no me quede nada
o me quede un resquicio enorme en el corazón
o me quede mirándote hasta que amanezca

sábado, 3 de enero de 2009

confianzas... esencial

Hoy Juan habla por mí... Yo lo que deseo para este año es que cada uno siga haciendo (o en su defecto, comience a hacer) aquello que más le llene... por muy inútil que sea. Es más... si es inútil, mejor.



se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice
se sienta a la mesa y escribe