Julio Cortázar
Escucho a Ella Fitzgerald, aquella mujer que decías tenía una de las voces más bonitas del mundo. Coincido contigo, como en tantas otras cosas hermosamente incontables. Ahora mismo viajo a través de nubes blancas en un espacio-tiempo que parece completamente irreal por el éxtasis que me provoca. Ya sólo soy un corazón grande y rojo, rojísimo, que palpita esperando un reencuentro. Toco tu boca....y todo recupera mágica e inesperadamente el sentido. Siento la dureza y la delicadeza de tus labios infinitos que me atrapan en una espiral. Y qué torpeza la nuestra al imaginar que seríamos capaces de estar enfrente sin tocarnos siquiera con un dedo. Para qué desterrar un deseo inevitable que persiste más allá de estúpidas negaciones, tú y yo somos la más pura transgresión cuando nos rozamos. Somos el equívoco consciente y persistente, la inexorabilidad de unas ganas tantas veces contenidas, la asimetría y la afinidad en un mismo espacio. Ya no deseo otra realidad que una cama contigo bajo el edredón, ese ir y venir de tu tacto y el mío en unos cuerpos extrañamente reconocibles que son los nuestros. Ya no quiero más ausencia, quiero que nos acerquemos y me cojas, besarte hasta que tu lengua sea mi lengua, tu saliva la mía para siempre. Enredarme contigo pensando que podría ser completamente cierto que no hubiera entonces nada más que eso, un nosotros temblando como una luna en el agua. Nosotros y nada más, sin relojes que marquen un adiós impreciso e injusto, de noche y de día. Contigo hasta que dure este probable efímero siempre.
1 comentario:
Me llamo mucho la atencion la foto de cortazar porque soy un gran admirador de él, y ahora me di cuenta que escribes muy bien, me gustó tu blog... saludos!!!
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