sábado, 6 de marzo de 2010

Chasing pavements

la ventanita de mi calle de arrabal...
Mi Buenos Aires querido, Carlos Gardel.

La música son sólo cuerpos danzando solitarios.
Llevamos el mundo dentro de nosotros y nadie
nadie puede decirnos lo contrario...
Por eso niego la miradas desafiantes y la mía
cuando no miramos algo porque no tenemos los ojos
que harían falta para verlo.

Y la ciudad es
una flor abierta a una pequeña transeúnte
y un corazón frío y metódico
que bombea con ausencias
que se acoraza con distancias.

Sólo me interesan el hombre y sus infinitas posibilidades,
y eso,
es como decir que me interesa lo bello
a pesar de la mierda que late y abraza esta pobre maravilla
estas míseras calles penetrantes.

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