Qué queda de mí
después de un otoño de hojas caídas
y días perdidos en el calendario
Después de una tormenta que sacudió
los esquemas juveniles
en que creí basar mi vida
Qué queda de mí
tras darme cuenta de que no he crecido
o, al menos, no lo suficiente
En este invierno de luces eléctricas
y vacaciones impagadas donde no encuentro
ningún espejo en que mirarme
sin extrañeza
después de un otoño de hojas caídas
y días perdidos en el calendario
Después de una tormenta que sacudió
los esquemas juveniles
en que creí basar mi vida
Qué queda de mí
tras darme cuenta de que no he crecido
o, al menos, no lo suficiente
En este invierno de luces eléctricas
y vacaciones impagadas donde no encuentro
ningún espejo en que mirarme
sin extrañeza