sábado, 26 de diciembre de 2009

Qué queda de mí


Qué queda de mí
después de un otoño de hojas caídas
y días perdidos en el calendario

Después de una tormenta que sacudió
los esquemas juveniles
en que creí basar mi vida

Qué queda de mí
tras darme cuenta de que no he crecido
o, al menos, no lo suficiente

En este invierno de luces eléctricas
y vacaciones impagadas donde no encuentro
ningún espejo en que mirarme
sin extrañeza

2 comentarios:

Edu dijo...

De ti queda, la esperanza de la primavera, como en todo corazón.
Un Saludo

Anónimo dijo...

"Retoñarán aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado que retoño.
Porque aún tengo la vida."

Más vigente que nunca. ¿No?

Un beso y muchas gracias por pasar por allí tantas veces.