te he soñado tantas veces,
primero sin rostro cuando tu cara era
un gran signo de interrogación
después más bien convertido ya
en algo parecido a esto ! tras contemplar
silenciosamente cómo apretabas
los labios al decir cualquier cosa
por ejemplo quiero hacerte el amor
quiero, quería... en fin, ese deseo
que no deja de perseguirnos ni por el día
cuando hay que bajar a por una barra de pan
y la luz del sol nos cierra los ojos ni por la noche
cuando en la cama la imaginación
se resiste a dormir a apagarse,
y te vuelves de nuevo el protagonista por más
que yo trate de darte un papel secundario,
y me esperas en cualquier esquina céntrica,
vamos a un hostal que tú pagas
como Nana y su cliente en Vivir su vida,
y allí mismo donde tantos otros
una noche cualquiera de frío invierno
espero a que salgas del baño con la espalda
amorosamente anclada en la pared,
y me entiendes y me empujas
no sé hacia dónde y trato de rehuir tus besos
agachándome cerrándome huyéndote
sintiendo el deseo de gritar desde lo más hondo
de cada poro de este cuerpo que late
junto al tuyo, y ya no más se resiste;
ahora acaba un juego empieza otro,
te beso con toda la violencia que he guardado
y te muerdo suavemente una oreja,
y te recorro desde ella hasta el hombro
haciendo eses círculos con la lengua,
me atrapas te atrapo nos atrapamos
en laberintos desconocidos en lugares
siempre ocultos en las esquinas
de nuestros cuerpos ardientes en el reconocimiento
de sabernos dos y no uno
de sabernos dos que ya se saben y no se asustan,
de sabernos dos que se mezclan y se olvidan
por haber sucumbido a esos placeres prohibidos,
por tanta nuestra inevitable simetría,
por seguir desde ahora y para siempre
la seductora encendida señal del deseo.
2 comentarios:
"de sabernos dos y no uno
de sabernos dos que ya se saben y no se asustan,
de sabernos dos que se mezclan y se olvidan"
Me mató. Increíble, Desordenada...
increible. que me llegue este poema en este momento. que me hagan recomerme por dentro esas palabras. tenga feliz felicidad!
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