miércoles, 3 de diciembre de 2008

poemas de autobús I

si hay que decir adiós
por un puñado de monedas...

no olvidar las raíces
que al fin y al cabo
crecieron sin ayuda;

si hay que liberarse de esa carga
tan pesada que es la costumbre,
occidente te responderá
abriendo sus brazos
(de seguro, también, tu trasero...
el intercambio ha de ser mutuo)

pero si algo no has de hacer
es desterrar la humildad con la que viniste,

quizá al otro lado del mar sobre;
aquí se echa en falta
aunque las monedas anden por las esquinas

1 comentario:

[..La chica triste que te hacía reír..] dijo...

Qué buen retrato de la putrefacta actualidad social, bonica.
x(