lunes, 24 de mayo de 2010

Cotidiana

Carmencita jugando, Antonio López García


Pronto cumpliré veinte años rodeada de fotocopias en blanco y negro y libros que cogen polvo cada día. Atrapada en el trajín del día a día las cosas parecen muy fáciles: una destierra el pensamiento doloroso porque tiene una tutoría o hay que prepararse bien los examenes. Suprema inteligencia de los acostumbrados a autotorturarse vaya usted a saber por qué. Es un destierro forzoso de la mugre, pero puede volver en cualquier momento. No siempre sale bien. Ahora queda concienciarse, pasar limpia, llevar a cabo toda una ceremonia de obligaciones con un objetivo meramente práctico, sin preocupaciones banales. Después vendrá el verano sin autobuses nocturnos, la queja monocorde, la ciudad sin los playeros. Y la esperanza de poder huir lejos, olvidando aquel verso de Kavafis... la ciudad te perseguirá.

No hay comentarios: