sábado 16 de octubre de 2010

no me entras por la carne

no, esa frase no es mía cómo
crees que podría habérseme ocurrido si
no soy capaz ni de entender a Homero ni recordar
cómo se llamaban los impuestos en al-Andalus pero
eso ya te lo imaginabas,
que yo era torpe y franca y muchas más cosas
y que lo seguiré siendo hasta que me muera




//qué bien sienta escribir cosas estúpidas cuando tienes veinte años//