Voy a cambiar la graduación de mis gafas,
así veo las cosas de otra manera
que duela menos
y me ahorro cambiar de nuevo los cristales.
Lo peor es la pena, cuando vuelve porque sí
y se desbaratan las hipótesis constructivas,
las ideas preconcebidas de lo desconocido,
y se vuelve a la estupidez de siempre.
Lo peor es lo absurdo, la conciencia
de que es inútil
estar aquí sentada vomitando estas palabras
que luego querré borrar.
Cuando en el fondo nada importa demasiado,
las cosas pasan solas, no se borran pero se esconden,
aparecen cambios y de seguro
me olvidaré algún día de buscarte.
Sí, seguro que un día me río
al pensar que tenía esperanza desesperanzada,
nada más hiriente que eso ahora mismo.
Pero qué carajo. Yo había escondido
tu ausencia muy lejos. Va a ser la menstruación, seguro.
Sí, seguro que cuando salga a la calle
la música se mezclará con mis pasos y beberemos tinto,
nos reiremos de esta mierda de situación
y nos pondremos maduras con experiencia.
La vida me lleva hacia el sol y por eso
no trataré de cerrar los ojos.
2 comentarios:
Ey, este ultimo me ha gustado mucho.
me gusta.. sin mas. algun dia maduraremos? quizas lo estemos haciendo, casi sin darnos cuenta, con los golpes que nos dan...
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