Era perfectamente natural que nombraras a Lucio, que te acordaras de él a la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable.
Relato con fondo de agua, Julio Cortázar
Y cada vez tengo más difícil las palabras y sin embargo las imágenes se vuelven la manera exacta que encuentro para explicarme a mí misma este magnífico laberinto. Imágenes que desembocan irremediablemente en unas sábanas que logran cubrirme hasta los ojos, desconfiando de una luz que, a pesar de estar lejos del camino correcto, lograba ofrecerme un paisaje armónico de interminables árboles y cielos encapotados. Los mismos que ahora añoro como se añoran siempre los lugares en los que una estuvo lejos cuando lejos se vuelve maravillosamente plurisignificativo.
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