jueves, 9 de julio de 2009

Las flores que el primer día me regalaste


Lo nuestro duró...

Lo malo de las historias es que también son cuentos
Que se cuentan no sólo de noche
Y que la noche es una profunda inmersión en la angustia
de un pretérito tan presente como que ahora son las diecisiete y catorce

Lo malo de los finales es que cuando llegan de improviso
me niego a colgar un cartel que diga cerrado por derribo
porque todavía me pienso construyendo un futuro imposible
que muere con la luz apagada

Lo malo de la esperanza es que se convierte en un botón de standby
que parpadea esperando el roce de tu dedo índice
y que no hay dedos ni olores de esos
que había cuando cerraba los ojos montada en tu moto

Lo malo de ti es que no hay razón para decir adiós y cerrar la puerta,
y que si la hay no importa porque vale más
lo que dices, lo que callas y lo que eres conmigo
una tarde sin fechar por las calles del centro

Lo malo de la ausencia es que es una presencia lejana y no el vacío
que al menos se deja colorear por otras luces,
que es terriblemente ambigua por eso de que estás y no,
cuando quiero esos dos ojos mirándome

Lo malo del deseo es que nunca es el mismo pero es siempre igual,
de-se-o de lo palpable y de lo que no puede nombrarse,
algo que está más allá de lo posible tras el muro
que lleva muchos siglos en pie

Lo malo del amor es que es completamente ciego,
y esto es una frase cursi, resabida, inútil
pero una verdad aterradora.

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