El horizonte
como la barra sucia de un bar desconocido
en la que nunca me podré apoyar.
Invitación, Luis García Montero.
como la barra sucia de un bar desconocido
en la que nunca me podré apoyar.
Invitación, Luis García Montero.
Cada tiempo de dudas necesita un paisaje,
que se multiplica a medida que vuela el tiempo y sigue el amor
por derroteros elásticos y calles muertas
Así el mío no puede ser un solo paisaje de luces
entremezcladas con bares que nunca cierran y pintalabios rojos,
no puede ser un solo paisaje de habitación periférica
con vistas a la uniformidad y sin gente caminando
Así mi tiempo de dudas es también la certeza
de que podría nacer una flor de este nuestro desierto,
de que seguramente me llamarás para invitarme a un café
y comunicarme invariable tu progresiva muerte
Cada tiempo de dudas necesita un paisaje
y el mío es toda esta ciudad en la que habitas.
1 comentario:
pero esa variedad de tantos paisajes es lo que a veces más asusta.
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