jueves, 28 de enero de 2010

Desolación moleskinesca

Son más de las siete de la mañana y la ciudad está abandonada. No hay gente dentro del autobús y las farolas son únicas testigas de este vacío desolador y terrible que es casi como un milagro.

(...)

¡No me vengáis con estéticas!
¡No me habléis de moral!
¡Lleváos de aquí la metafísica!

Lisbon Revisited, Alberto Caeiro

No hay comentarios: