martes, 19 de enero de 2010

Período premenstrual

Quítate la venda, querida, pero quítate la venda tú sola. Nadie nos enseñó a pasear a deshoras con la única compañía del fuego, no, nadie nos enseñó cómo estar solo y estar bien. Nadie nos dijo qué se hace después del naufragio. ¿Se recogen sus restos, se dejan bajar hacia lo más profundo del océano? ¿Se rescatan o se queman los vestigios? Todo es incertidumbre, nadie nos enseñó a apartarnos del camino, a poder seguir caminando. No estaban estipuladas las rupturas, los desengaños, se trataba sólo de amar, ¿no? Ni siquiera me enseñaron a amar y sin embargo puedo hacerlo, aunque no sepa muy bien cómo. Quítate la venda, pero tú sola. Ahora que acabó este torbellino, este ir y venir del carajo, retírate como un soldado vencido, vuelve a casa, deshaz las maletas podridas de nostalgia. ¿No sabes? ¿Es que no sabes? Entonces eres una niña tonta e ingenua. Una de esas dependientes emocionales que no se soportan a sí mismas. ¿Acaso soy yo así? Nadie me enseñó a olvidar y nunca he pretendido hacerlo. ¿Desterrar? ¿Quemar? ¿Eliminar? Intenciones vacuas e inservibles. Somos lo que nos pasa y nadie nos enseñó a dejarlo atrás, maldita sea, nunca podré deshacerme de tus apariciones nocturnas, de tu olor a colonia, de la manera que tienes de andar o contraer los labios cuando algo te gusta mucho. Maldita sea, jamás nadie me enseñó.

4 comentarios:

R. dijo...

qué bonito eso que captas, ese apretar los labios cuando algo le gusta mucho.
Bissous.

Isabel dijo...

Me gustó este texto. Y en cierto modo me sentí identificada. Besos

Laura Pepita Grilla dijo...

Quitate la venda... por qué es tan doloroso y jodidamente jodido?
creo que cuando lo haces... el mundo se viene abajo, pero al mismo tiempo, ves las cosas como son.. aunqeuno siempre es lo que queremos, quizas a veces nos gusta vivir en nuestro mundo de fantasia

Shirak dijo...

Oh... bonita racha que llevamos.