Salgo a las diez de la noche
con la chupa roja y libre
por apenas unos minutos
de las obligaciones y mandados extasiantes
Voy caminando quemando la china
la linda y gran china
de la que va naciendo este poema
y saco el papel del bolsillo
para hacerme un porro
y fumármelo contigo
Lo compartimos y hablamos
del tiempo que llevamos juntas por el mundo
ya casi diez años, nos sorprendemos
y te acompaño a por una litrona
Luego nos sentamos en el suelo
porque sabemos que alzarse está prohibido
Nos sentamos en el suelo
porque el mundo es bien distinto
desde abajo
A nuestro lado, una litrona
comprada en la tienda de los mafiosos de posguerra
hace gala envuelta
en una bolsa (robada o reutilizada) del mercadona
mientras nos fumamos un liaíllo
Hablamos de Nietzsche y su aversión a los judíos
de que Besos de cartón bien podría ser
un disco de Sabina
y me sugieres que escriba un poema sobre eso
Cuando aparecen tres chavales limpios y apuestos
que quieren saber qué fumamos
y que empiezan a darme por culo
Así que me pongo la careta de borde suprema
y le digo a uno tú tienes pinta de mecánico
profesión que no le parece muy digna
porque al comprobar que efectivamente
no fumamos ningún porro (no ahora)
Me enseña su hermosa placa
con gesto orgulloso
mientras pienso que no tengo ganas
ni hoy
ni nunca
de que me vengan a joder esos picolos
Y me vuelvo a casa andando
con la bufanda enrollada doblemente al cuello
pensando que lo que nos da asco
también hay que decirlo
que al final no hay poema de besos de cartón
sino poema basurero de la chusta
Y me pongo a escuchar a Tom Waits
1 comentario:
Especialmente 'Downtown Train'.
Pdt.- Gracias por enlazarme. He colocado un vínculo de tu 'blog' en mi bitácora. Un saludo cordial.
Publicar un comentario